Mojardín, fabulista

por Javier Cuervo
Diario La Nueva España, 23 de enero de 2003.

“El artista Ricardo Mojardín nos ha mostrado –demostrado-artísticamente nuestra vacuna indiferencia al arte. Lo ha hecho exponiendo cuadros en una cuadra y los animales no se comportaron de forma diferente a las personas. Es una fábula: denuncia nuestros comportamientos por medio de animales a los que se somete a una experiencia humana. Aceptemos la enseñanza aunque tengamos en cuenta que, como fábula ejemplifica, explica de forma inteligible lo que quiere pero no es la realidad misma. La fábula es un género educado –indica sin señalar con el dedo- y educativo: llega a nuestra inteligencia con seres que no la tienen.

Moraleja: es la condición humana la que crea y aprecia el arte. En lo demás somos vacas.

En esta exposición, Mojardín reclama la atención al arte a través de su indiferencia. La creativa paradoja también es exclusivamente humana.

Como buena obra de arte deja aberturas para otras interpretaciones. Podría verse también como la indiferencia del artista por el público. Moraleja: la obra esta hecha para ser colgada como obra y el público es ganado…

…Lo que ha hecho Mojardín no se puede comprar y es una forma artística de golpear la indiferencia mostrándola en una fábula paradójica. Ha atraído la atención, hace pensar, ha convertido una cuadra y unas vacas en materiales plásticos, a los medios de comunicación en galería o museo y ha asesinado, persona a persona, horas de indiferencia. ¡Joder, gracias!.”